Lucha al narcotráfico: confianza en instituciones es fundamental - Expreso Latino

Primera plana

Rueda de prensa del embajador de Guatemala en Italia y de Colombia ante la Santa Sede

Roma, viernes 28 de octubre de 2011 – Donde hay bandas y violencia allí hay droga, los Estados debe recuperar la confianza de los ciudadanos para conseguir derrotar a toda la cadena relacionada al narcotráfico. Italia desde el 2008 está dando una importante ayuda para unificar la inteligencia que lucha contra dicho flajelo y para unificar la legislación contra el mismo.



Estas fueron algunos de los temas surgidos hoy la rueda de prensa que se realizó en el hotel NH Giustiniano en la que expusieron el problema el embajador de la República del Guatemala en Italia, Alfredo Trinidad Velasquez y el embajador de Colombia ante la Santa Sede, Cesar Mauricio Velasquez.

Organizado por Mediatrends, Prestomedia, Fundación Promoción Social de la Cultura, después de la presentación de los temas se debatió con los periodistas especializados en América Latina.

El embajador de Guatemala en Italia, Alfredo Trinidad Velasquez indicó que tras los acuerdos de desarme firmados en la zona, en su país las Fuerzas Armadas disminuyeron su personal de 28 a 35 mil, pero ésto afecto de manera negativa pues hoy se ha perdido parte del control del territorio.

El tráfico de droga es  problema difícil de controlar, dijo,  pues en las fronteras de Guatemala existe dos mil puntos ciegos y la mayoría de la droga pasa vía mar.

El embajador recordó que el mayor ingreso en Guatemala proviene de las remesas o sea el envío de dinero de los emigrantes y el segundo ingreso es el lavado de dinero o reciclaje.

Recordó sobre las bandas, que no son tan juveniles y que tienen mejores equipos que el Estado por lo que abogó para la región dijo, “una inteligencia común, una OTAN contra el narcotrafico”.

Consideró además muy positivo y exitoso el apoyo de Italia desde el 2008, con la gestión del viceministro Scotti, que apoyó el planteo de Guatemala que ponía como prioridad un trabajo de inteligencia conjunta en la zona. Otro de los temas importantes en el que Italia está ayudando es lograr una legislación común en los países centroamericanos que permita castigar debidamente a los traficantes.

El embajador guatemalteco indicó que es importante entender también la  responsabilidad compartida. O sea que la lucha al narcotráfico no debe realizarse solamente en los países productores, pero también en los países en donde hay consumo.


El embajador de Colombia ante la Santa Sede, Cesar Mauricio Velásquez, por su parte planteó que es necesario como primera cosa distinguir entre narcotráfico y drogas de una parte y el crimen, y delincuencia común de otra. Si bien cuando se habla de bandas siempre el problema drogas está de por medio.

Dijo que es importante tener presente como “productores, traficantes, consumidores son parte de una misma cadena”. Y consideró que “perdimos 20 años con Estados Unidos -dijo-  cuando decían que los responsables eran solamente los productores”.
Indicó que no existen fronteras delante de un negocio tan productivo como la droga. Y cuando son combatidos exitosamente como en el caso de Colombia, emigran a otras zonas o países.

De la experiencia en Colombia explicó que es fundamental la sinceridad para llevar adelanta la lucha al narcotráfico y que para ello es necesario purificar el instrumento que va a combatirlo: policía, ejército, fuerzas varias.  Recordó que “si existe un vacío del Estado lo llenan grupos de autodefensa o paramilitares y estos deterioran el sistema democrático”. “Jamás aliarse con terroristas para combatir otros terroristas -dijo- podría incluso haber resultados inmediatos, pero las instituciones perderán su credibilidad”. Y añadió “que solamente si el ciudadano tiene confianza va a ayudar a las autoridades, y el poder del ciudadano es fundamental para combatir el narcotráfico. Contrariamente no sabe a quien darle la información”  .

Añadió que es necesario además tener una “firme voluntad de desemascarar las estructuras financieras de la delincuencia, visto que han  tenido temporadas de poca persecución”.  Y también “luchar contra los tentáculos que la delincuencia tiene en la estructura política”.

Otra información interesante es que en Colombia se ha combatido la producción del arbusto con desherbantes, pero debido a problemas ambientales se pasó a la erradicación manual. El problema allí es que los narcos plantan minas y matan a los erradicadores, 80 murieron en el último año además de los que quedaron mutilados.

Sobre los retos futuros no dejó dudas: “Si bien hoy tenemos esperanzas de encontrar un remedio contra el cáncer o el Sida, en cambio no hay ninguna esperanza en que encontraremos tratamiento para que la gente no consuma droga”.

Sobre la posibilidad de legalizar las plantaciones de coca ante la dificultad de combatir el narcotráfico, Velasquez recordó que el debate está abierto.
Y añadió que si bien algunos proponen legalizar con las esperanza de que haya menos crimen etc. nadie ha podido dar la certeza que el Estado logrará obtener menos crímenes con la legalización.

H. Sergio Mora