Desembarques: Rumanía más generosa que Francia - Expreso Latino

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París y Bruselas hacen problemas y piden a nordafricanos que demuestren su rédito

Roma, 19 de abril de 2011 -
Mientras Francia pone dificultades a los emigrantes nordafricanos desembarcados en Italia para entrar en su territorio, Rumanía ofreció su apoyo a Roma para acoger a 200 exiliados.

Desde enero desembarcaron más de 20.000 inmigrantes provenientes del Norte de África, la mayoría en viejas barcazas que llegaron a la isla italiana de Lampedusa, a mitad camino entre Túnez y Libia e Italia.

La mayoría de ellos quiere seguir a Francia, de hecho Túnez era una colonia francesa y allí se habla ese idioma.

El ministro italiano del Interior, Roberto Maroni, indicó que "los 20 mil tunesinos que en las últimas semanas llegaron a Italia pueden circular libremente dentro del 'área Schengen', gracias a los permisos temporales que les estamos otorgando".

"La única manera para bloquearlos sería la suspensión del Tratado de Schengen" por parte de otros países de la UE, advirtió el ministro, y manifestó su esperanza en que "ésto no ocurra, visto que sería el final de la UE".

Francia por su parte aplicando el reglamento europeo que permite cierres temporales de las fronteras por causas excepcionales, suspendió por algunas horas los trenes y exige  permisos, pasaportes en regla y medios financieros suficientes. En particular quienes se están escapando o emigrando se sabe que no los tiene.

Por su parte el presidente de Rumanía, Traian Basescu, confirmó con un gesto de generosidad que su país ha ofrecido a Italia acoger a 200 refugiados procedentes de Túnez para así responder al apelo que hizo el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, a toda la Unión Europea.

Según París, lo único que hacen las autoridades en la frontera es controlar los documentos de los inmigrantes y los recursos financieros de que disponen .“Verificamos que tienen esos recursos, y si no los tienen, los reconducimos a Italia, que es el país de primera entrada" indicaron en París.

La Comisión Europea por su parte dijo que Francia tenía derecho a anular las conexiones ferroviarias en la frontera con Italia para impedir una manifestación de apoyo a los inmigrantes.