Inmigración y pensión, a Italia conviene - Expreso Latino

Inmigración

Los inmigrantes pagan más y gozan menos.

altRoma, lunes 27 de junio de 2011 – El pasado martes el Instituto Nacional de Estadística publicó el informe sobre las pensiones, en la cual confirmaba que la población italiana siempre más envejecida y con una grave situación de empleo debido a la crisis económica, aumentan los gastos de pensión las cuales son cada vez más difíciles compensar con las contribuciones pagadas por los trabajadores activos.

El Istat, revela que "si se relaciona el número de jubilados en el año 2009 se encuentran en Italia 71 pensionistas por cada 100 empleados. Entre 2001 y 2006 la tasa de dependencia se ha reducido 74 a 70 pensionistas por cada 100 empleados, se mantiene constante durante los próximos dos años con un ligero aumento en el 2009. "

Pero si tenemos en cuenta la relación entre los empleados y jubilados, teniendo en cuenta sólo a los inmigrantes, la música cambia. Se hace mucho más agradable.

El Istat sólo da una cifra global, sin distinguir entre italianos y extranjeros. Para tener una idea de cómo son realmente las cosas, se puede comprobar el "Informe sobre los trabajadores de origen inmigrante", publicado hace unas semanas por el Instituto Nacional de la Seguridad Social, en colaboración con Caritas Dossier Estadístico de Inmigración / Migrantes.

En ese estudio se estima que entre los extranjeros en Italia existen alrededor de 110 000 jubilados, en comparación con 2,7 millones de trabajadores registrados en los archivos del INPS.

A tan sólo 4 pensionados por cada 100 empleados, un oasis felíz,  frente a la difícil situación, denunciada por el Istat hace dos días. Esta situación se vuelve aún más preocupante para el Estado si este cálculo se deducirá de la cantidad que se refiere a los inmigrantes.

Es el INPS, en su informe, quien llegó a la conclusión de que los inmigrantes son "escasos usuarios e importantes contribuyentes dentro del sistema de seguridad social."

En otras palabras, pagan más de lo que reciben. Mucho más. ¿Quién sería tan miope y masoquista para enviar el balón afuera?