Carlos, el uruguayo que informa a los romanos - Expreso Latino

Inmigración

En Roma Risponde 060606. Habla cinco idiomas y está aquí desde hace ocho años

Roma, viernes 19 de noviembre de 2011 – “Servizio chiama Roma 060606. Buon giorno, sono Carlos, come posso esserle utile?”. A pesar de que lo dijo en un perfecto italiano, la esse del operador que estaba en la centralita lo traiciona y cuando le pido dónde nació, me responde con satisfacción: “En Uruguay y desde hace ocho años que estoy en Italia”.

Carlos Godoy Vidal es uno de los “angeles custodios” que cada día da informaciones a cientos de romanos en el call center de la Comuna. Habla cinco idiomas (español, italiano, inglés, francés y holandés) y con desenvoltura explica cómo pagar las multas,  inscribirse en el registro civil (anágrafe), en los jardín de infantes (asili nido) o sobre el impuesto de recolección de la basura.

“No es que me sienta particularmente honrado por lograr orientar a tantos italianos, visto que se trata de mi trabajo”, explica Carlos, y nos cuenta que más bien le desagrada cuando alguno le dice: “Se ve que Ud. es extranjero. Un italiano nunca se habría esforzado por explicarme como lo ha hecho”. Y respondo un poco enojado: “Disculpe, pero veo que muchos compañeros italianos que trabajan conmigo hacen muy bien su trabajo”.

Por teléfono incluso han nacido amistades increíbles: “Una vez –nos cuenta Carlos- una señora italiana me invitó a su matrimonio, en gratitud por las soluciones que le propuse delante a problemas que debía resolver, gracias a la experiencia que había obtenido trabajando en otros países”.

¿Cómo llegó al ‘060606’? Después de haber realizado sondajes para la Fiat, en francés y holandés y otros trabajos en idioma extranjero, tres años atrás cuando se abrió un concurso para un call center que brinda este útil servicio para la Comuna de Roma me presenté y lo aprobé a “así un poco bromeando sin tener consciencia que había tantas personas que incluso se preparaban para la prueba”.

Claro, alguna desilusión no falta, como la dificultad para convalidar su título de profesor de francés, debido al examen de italiano que es muy difícil para quien no lo estudió en Italia, o por el trabajo part time con turnos que vuelve difícil organizar un segundo trabajo.
Pero Godoy no se desanima, tiene diversos proyectos y seguramente, como cada uno de los más de cinco millones de personas de origen extranjera residentes en Italia, tiene una historia para contar.

H. Sergio Mora